La última tecnología en fusión de pastillas de freno sinterizadas ofrece potencia de frenado pensada para circuito.
Diseñadas para proporcionar la máxima fricción posible — 0,6 — y frenado sin desvanecimiento, su compuesto incluye aditivos de molibdeno y tungsteno para mantener el rendimiento durante toda la vida útil.
Sin aditivos de plomo, hierro ni acero, lo que reduce el marcado del disco y evita la adherencia en el rotor, además de un rápido periodo de rodaje con plena fricción tras 10 a 15 frenadas de pista.
Gran capacidad frente a ciclos térmicos: las pastillas se enfrían después de la carrera y rinden igual de bien el siguiente día de competición.